De los bambis de Nara a los Toris de Fushimi Inari

Viaje a Japón: Nara y Fushimi Inari I YoguiPrincipiante.com

Continuamos nuestra ruta por Japón con dos destinos de lo más Instagrameables: Nara y el templo de Fushimi Inari. Y lo mejor de todo es que en esta ocasión haremos parte de nuestra ruta acompañados de unos simpáticos bambis que nos seguirán allá donde vayamos…

Nara, la ciudad de los bambis


Vale que el título que he escogido para presentaros la ciudad de Nara cae en todos los tópicos de la ciudad, pero es que son los famosos «bambis» los primeros en daros la bienvenida a una de las ciudades más especiales de Japón, por sus templos, y sí, también por sus bambis, por qué negarlo.

Tampoco podemos olvidarnos de su origen histórico. Nara tuvo una gran importancia durante el periodo Yamato (entre el 250 y el 710 d.C.), durante el que fue la capital.

Cómo llegar a Nara

Nosotros nos desplazamos a Nara desde Kioto. En ese caso, la mejor forma de llegar a Nara es coger la línea JR Nara desde la estación de Kioto, una línea que está incluida en vuestro JR Pass así que no tendréis que pagar nada. Comprobad en vuestra app Hyperdia los horarios para coger el tren que haga menos paradas y así poder llegar lo antes posible a Nara desde Kioto.

Una vez lleguéis a la estación de Nara, veréis que ahí no hay templos ni nada verde, estáis en una ciudad japonesa más… No, tenéis que andar un poco, seguid la calle que sale frente a la fachada de la estación, es la calle Sanjo Dori, esa os llevará a todo el complejo de templos que forman Nara.

Templo Kōfuku-ji

Si habéis leído el post de Kioto (y si no lo habéis hecho TENÉIS que leerlo) recordaréis que hablaba del templo Tōfuku-ji, que debía su nombre a dos templos de Nara. El primero de ellos es precisamente el primer templo que os encontraréis en Nara: el templo Kōfuku-ji (he de decir que todo esto lo estoy aprendiendo contando todo lo que vimos en estos post).

El templo se construyó en el año 669 y está declarado Patrimonio de la Humanidad. Os recomiendo daros una vuelta para ver todos sus edificios, muchos de ellos estaban en restauración cuando fuimos. Abriendo otro paréntesis me gustaría mencionar lo curioso que es que en Japón visitaréis templos originales a diferencia de lo que pasaba en Corea que todo está reconstruido precisamente por la invasión japonesa… (Os invito a leer el post de Corea en el que hablaba de todo esto de los templos y palacios reconstruidos)

Y digo daros una vuelta para ver las dependencias del templo porque vuestros ojos se os irán a las mascotas que os acompañarán por todo vuestro recorrido por Nara: los cervatillos, o mejor dicho, los Bambis.

Y es que estos cervatillos de Nara (también los veréis en Miyajima) se consideran un tesoro nacional (en la antigüedad, eran sagrados). Aunque mejor tener cuidado con ellos, sobre todo porque a veces muerden… Intentarán «robaros» cualquier comida que llevéis encima, y si no tenéis, vuestra ropa puede ser un buen aperitivo…

Templo Todaiji

Y si Kōfuku-ji era uno de los templos que daba nombre al templo Tōfuku-ji de Kioto, el otro al que le debe su nombre es el templo Todaiji. Para llega a él lo mejor es que sigáis la estela de gente que se dirige al templo más importante de Nara, y si no quieren que sea el más importante, es el más impresionante (o al menos a mi me lo pareció).

La entrada al templo en sí tiene un precio, pero la verdad es que podéis ver bastante desde fuera sin pagar. Ya solo ver la gran puerta de más de 20 metros custodiada por los guardianes Nio impresiona. Después tenéis que andar unos metros más para llegar a la «muralla» del templo desde donde podréis ver (sin pagar) a lo lejos el salón principal donde se encuentra una imponente estatua del Gran Buda de Nara (de 15 metros de altura). Sin duda merece la pena ver la arquitectura del templo.

Y obviamente a estas alturas de la ruta ya os habréis empezado a cansar de los simpáticos bambis, es más, habréis visto a algún turista corriendo con una manada de cervatillos tras el intentando robarle el bocata que se está comiendo.

Os recomiendo daros una vuelta por todo el parque que rodea al templo Todaiji, en la parte trasera (por fuera) hay una dependencia del templo a la que podéis subir, es bastante alto y desde ahí podréis ver toda la ciudad de Nara.

Contando lámparas en el santuario Kasuga Taisha

Antes de seguir con el siguiente santuario, vamos a hacer una pausa en el camino para comer (sin bambis). Nosotros comimos en Mizuya Chaya, una pequeño restaurante con terraza que se encuentra al lado del puente que os lleva hasta el templo de Kasuga Taisha, un sitio perfecto para disfrutar de la naturaleza de Nara.

Ya con el estómago lleno todo se ve mejor… El santuario Kasuga Taisha es uno de los sitios más recomendados de Nara, un santuario del año 768 perteneciente a una de las familias con más poder económico de Nara.

Y si os digo que tiene más de 2000 lámparas de piedra, y más de 1000 de bronce, entenderéis el por qué se llama el templo de las lámparas.

Para entrar dentro también hay que pagar, pero desde fuera podréis recorrer gran parte de estos senderos de lámparas y disfrutar de este santuario, el más bonito sin duda de Nara.

Por cierto, un día en el mes de febrero y dos durante el mes de agosto se encienden todos los farolillos, o lámparas, durante la celebración del Mantōrō, un acontecimiento espectacular que no podéis dejar pasar si os coincide durante vuestro viaje a Japón.

Y del santuario Kasuga Taisha a la estación de Nara para dirigirnos a nuestro siguiente destino: Fushimi Inari. Para volver seguir las indicaciones, está todo bastante señalizado y no da lugar a pérdida.

Fushimi Inari, el templo de los 32.000 toris


Si habéis visto la película Memorias de una Geisha, recordaréis una escena en el que la protagonista corre de pequeña por un pasillo de toris, 32 mil toris para ser exactos. Unos toris que nos encaminan al templo de Fushimi Inari uno de los más famosos de Japón.

Cómo llegar al templo de Fushimi Inari

Si habéis estado en Nara y tenéis pensado volver a Kioto, la vuelta es muy sencilla. La misma línea que os llevó de Kioto a Nara, y que usaréis para volver a Kioto, para en Inari, la estación donde se encuentra el Templo de Fushimi Inari.

Como ya os dijimos antes, esta línea entra dentro del JR Pass al ser la línea JR Nara, así que ya sabéis, olvidaros de pagar un billete a parte.

Perdiéndonos entre los Toris

Una vez que lleguéis a la estación en la que se encuentra el templo de Fushimi Inari, veréis una gran puerta que os da la bienvenida al gran templo Fushimi Inari-taisha, un gran templo que se encuentra en lo alto de una montaña y al que llegaremos recorriendo los toris de los que os hablamos.

Toris Fushimi Inari I YoguiPrincipiante.com

Hay que decir que los toris, esas estructuras de tres maderas formando una puerta de color rojo muy característico, son en realidad donaciones particulares para el templo (si queréis poner vuestro Tori, podéis pagar entre 4.000 y 10.000 euros).

Al cruzar la entrada del templo veréis un camino de subida y otro de bajada para intentar agilizar el ascenso al templo, pero esto solo sucede durante el primer tramo ya que es el que realiza la mayoría de la gente. Dependiendo de la hora a la que vayáis puede que os encontréis a una gran cantidad de turistas haciéndose el famoso selfie .

No todo el mundo sube hasta el templo.Nosotros tampoco subimos hasta el templo… Y es que aunque vuestro objetivo sea la preciada foto, os recomiendo perderos un poco a mitad de camino. Hay varias rutas de bajada y esto es porque hay otros senderos que os llevan hasta otras dependencias del templo. Nosotros optamos por uno que nos llevó al Estanque Shin-Ike. Perderos, hacedme caso.

Como habéis podido ver en esta ruta, nosotros acudimos por la tarde y apenas había gente. Se nos hizo de noche durante el recorrido, otra razón que nos impidió subir hasta arriba, pero gracias a ello nos evitamos tener que seguir una fila interminable de turistas mientras íbamos pasando los toris.

De vuelta a la ciudad de Kioto desde el templo Fushimi Inari-taisha, os recomendaría aprovechar para cenar de nuevo por el pintoresco barrio de Gion. Reponed fuerzas que nuestro siguiente destino nos hará sumergirnos en la historia de nuevo.

¡Continúa descubriendo Japón en 15 días!


Durante las próximas semanas os iremos contando qué ver y qué hacer en cada una de las ciudades de nuestra ruta por Japón!

  • Itinerario, y datos útiles para moverse por Japón
  • Tokio en 3 días
  • Kioto en 2 días
  • De los bambis deNara a los toris de Fushimi Inari
  • De la histórica Hiroshima a Miyajima, el templo del agua (próximamente)
  • Koyasan, durmiendo con los monjes budistas (próximamente)
  • Osaka en tres días (próximamente)
  • Himeji, disfrutando del Hanami en el castillo blanco (próximamente)
  • Takayama, la tranquilidad de los alpes japoneses (próximamente)
  • Kamakura, el encanto de los alrededores de Tokio (próximamente)
Viaje a Japón: Nara y Fushimi Inari I YoguiPrincipiante.com

2 Comments

  1. Adriana dice:

    Me encanta! Que buenos recuerdos! Me ha encantado Japón!!!!!

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